¿Capitalismo o comunismo?. En el punto medio está la virtud..

¿CAPITALISMO O COMUNISMO?. EN EL PUNTO MEDIO ESTÁ LA VIRTUD.

Autor: Miguel Ángel Muñoz.
Primera versión: Febrero, 2017.
Tiempo de lectura estimado: 20 minutos.

Si eres un experto en Ciencias Económicas, ya seas Diplomado, Licenciado, Doctor, Graduado, Máster o similiar y esperas hallar algo novedoso en este sitio web, me temo que aquí no lo vas a encontrar. Este documento no es de investigación, casi ni siquiera de divulgación, sino más bien de OPINIÓN del autor y es “free” siempre y cuando menciones mi autoría. Para mayor información sobre Propiedad intelectual e industrial y derechos de autor de este blog, en general y de esta entrada, en particular, puedes consultar el Aviso legal de este blog.

Entonces, ¿a quién le puede interesar? Basta con que sientas un poco de curiosidad por temas tan importantes como el paro (o su opuesto, el empleo), la inflación (es decir, que casi todo esté más caro que, digamos, hace un año), los impuestos, el dinero o la separación de clases sociales entre capitalistas, empresarios y trabajadores.

El nivel académico va destinado a todos los públicos, incluidos aquéllos que sólo tienen estudios primarios o básicos.

Y antes de seguir, recuerda que se trata de un artículo de OPINIÓN y especialmente dirigido a lectores sin apenas preparación previa en materias de Economía. Y recalco: en ECONOMÍA. Aquí no vay dar mi opinión sobre otros asuntos de importancia social, como pueden ser el aborto, el matrimonio entre homosexuales o las relaciones entre Estado y organizaciones religiosas.

Imagen original: m.forocoches.com/foro/showthread.php?t=3525608

En Economía, el problema fundamental suele ser cómo combinar tierra, trabajo y capital de una manera, digamos, “inteligente”.

Antes que nada, quizás sea conveniente que te aclare qué se entiende en Economía por esos tres factores anteriores. En primer lugar, por tierra se entienden todos los recursos naturales, es decir, todos los bienes que la naturaleza proporciona en general y, en particular, al ser humano de manera potencial. Entre esos recursos estarían los árboles, los bosques, el agua y el aire del planeta, la luz solar, las minas, etc. En segundo lugar, el trabajo se refiere a la actividad de los seres humanos, actividad que normalmente será una combinación de actividad física y de actividad mental, para intentar satisfacer las necesidades de las personas. Este asunto de las necesidades del ser humano podría ser estudiado bastante más en profundidad, ya que puede que te estés preguntando cuáles son esas necesidades y si todas ellas son igualmente importantes. Habitualmente, se consideran necesidades básicas para la supervivencia, las necesidades fisiológicas, como el alimento, el agua, la ropa como vestimenta para protegerse de condiciones meteorológicas desfavorables como lluvia, bajas temperaturas o el calor, así como un refugio (techo) donde cobijarse. También se consideran necesidades básicas para la supervivencia las correspondientes a la seguridad, es decir, a la protección contra el robo, contra la violencia y contra la pérdida de facultades debido a vejez, enfermedad o accidente. Obviamente, las personas tenemos otras necesidades, más bien de carácter inmaterial, como las de relacionarnos socialmente con otras personas, pero, como te comentaba no deseo en esta entrada del blog referirme en profundidad a las necesidades que tenemos los seres humanos. Y, en tercer lugar, por capital se entienden los bienes materiales que fabrica el ser humano para ser empleados en la fabricación de otros bienes. Formarían parte del capital una sierra para cortar madera, pasando por un camión para transportar materiales, una fábrica completa (con su maquinaria, elementos de transporte internos dentro de la fábrica, modernamente robots y ordenadores, etc.) o locales comerciales de venta al público.

En las sociedades capitalistas, es característico que el ordenamiento de la economía y de las diferentes etapas de los procesos de producción, desde la materia prima (madera de un árbol por ejemplo) hasta el producto acabado (una mesa de madera, por poner un ejemplo) se realiza, fundamentalmente mediante la competencia entre empresas. No te voy a dar un curso intensivo aquí sobre Administración de Empresas. Me basta con que sepas que una empresa es una organización social de medios productivos y humanos, la cual tiene unos socios propietarios que aportan dinero a la empresa a cambio de que ésta le retribuya periódicamente con lo que se denominan dividendos, obtenidos del beneficio empresarial asociado a su actividad habitual.

La competencia entre empresas inherente al sistema capitalista a veces se denomina Economía de libre mercado. Un MERCADO es un lugar, físico o virtual, donde se ponen en contacto compradores de bienes y servicios (la demanda) que desean satisfacer sus necesidades, con vendedores de dichos bienes y servicios (la oferta). Por ejemplo, en un supermercado se ofertan (y se demandan) productos relacionados con la alimentación y con el hogar. Los precios de los productos los fija quien oferta, pero siempre mirando a lo que hace la competencia. Si sube excesivamente los precios, puede que ingrese más dinero por cada venta, pero también puede caer en el riesgo de que se le marche la clientela porque se desplace a la competencia.

Un problema de los sistemas capitalistas de libre mercado es el asociado a las coyunturas económicas. Periódicamente aparecen depresiones, que llevan a la desaparición de empresas, incluso muy consolidadas, despidos de trabajadores y cierres de fábricas. El estudio del por qué aparecen cíclicamente estas depresiones cae fuera de los límites marcados en esta entrada del blog. Pero es un hecho que, desde un punto de vista histórico, se puede constatar que existen ciclos de crecimiento y recesión recurrentes. Y cuando una economía de libre mercado entra en depresión, el malestar social, como es de esperar, aumenta espectacularmente, llegándose incluso a poner en tela de juicio las propias bases en las que se cimenta el sistema de libre mercado.

De entre los pensadores contrarios al sistema capitalista, quizás la figura de Marx (Europa del siglo XIX) sea la más relevante, con su obra cumbre “El capital”. La corriente de pensamiento económico correspondiente se ha venido llamando “marxismo” desde su nacimiento. El marxismo considera que la sociedad capitalista divide a la población en dos grandes clases sociales: 1) la burguesía o clase mercantil, que posee el capital, que son los responsables de crear la riqueza de una sociedad y que emplean a 2) el proletariado o clase trabajadora, que venden su mano de obra a la clase mercantil.

Imagen original: https://es.wikipedia.org/wiki/El_capital

En la práctica, el marxismo fue aplicado y plasmado en economías planificadas, coordinadas por el ESTADO, no por los mercados, sino mediante planes centralizados, fijados a menudo para un periodo de varios años (típicamente, planes quinquenales). Quizás el máximo exponente histórico de estos sistemas fue el de la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) del siglo XX. En economías planificadas, la fijación de precios y de salarios no vienen determinadas por la confrontación entre la oferta y la demanda, sino que son controladas por el Estado.

Uno de los argumentos más usados por los detractores del marxismo en la práctica es la falta de libertades del sistema en cuestión.

En este punto, quiero apelar al sentido común expresado en términos coloquiales como que “en el punto medio está la virtud”. Aristóteles, filósofo de la Antigua Grecia era partidario también de “El Dorado Punto Medio”, en el que, por ejemplo, el ideal es la valentía como término medio entre la cobardía en un extremo y la temeridad en el opuesto. También, Buda hacía hincapié en la importancia de “El Sendero Medio”, esto es, en una vida tan alejada de privaciones materiales e inmateriales de todo tipo (ascetismo) como de una vida plena de comodidades, lujos y placeres. ¿Y qué tiene que ver esto con la Economía, te preguntarás? Pues que quizás, parece de sentido común ni irse a un extremo (CASI TODO MERCADO) ni al opuesto (CASI TODO ESTADO). De ahí que naciera el KEYNESIANISMO, especialmente debido a la Gran Depresión de principios del siglo XX que azotó a gran parte de naciones en una de esas depresiones cíclicas del sistema capitalista.

El keynesianismo se denomina así debido a su autor, John Maynard Keynes, economista que alcanzó fama mundial, en 1936, con su obra “Teoría general del empleo, el interés y el dinero”. No es este blog lugar para describirte en detalle el keynesianismo, pero sí una de sus ideas centrales.

Imagen original: http://www.hislibris.com/john-maynard-keynes-robert-skidelsky/

Supón que estamos en un sistema capitalista de libre mercado, del que sabemos, como mínimo por la Historia, que tiene coyunturas económicas; que, cíclicamente, tiene periodos de crecimiento y periodos de recesión o de depresión. En el periodo de crecimiento, la actividad económica es mayor. Fluyen los bienes, los servicios y el dinero de manera satisfactoria. El Estado recauda mediante impuestos varios (Impuesto sobre el Valor Añadido, IVA; Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, IRPF; Impuesto de Sociedades sobre el beneficio empresarial) y, dado que la economía está funcionando, puede actuar de ahorrador, en previsión de potenciales futuras depresiones. A modo de comparación, el Estado se comportaría como una hormiga en verano en la conocida fábula de la hormiga y la cigarra. ¿Qué ocurriría en periodos de depresión? Pues que el Estado, con el dinero ahorrado previamente, podría hacer carreteras, construir puentes, centrales eléctricas, etc. (es lo que se conoce como inversión pública), generando empleo para llevar a cabo estas inversiones. Los trabajadores contratados para ello tendrían poder adquisitivo para gastar e invertir: en ropa, en viviendas, en viajes, etc., lo que permitiría reactivar al sector privado (este efecto se conoce como efecto multiplicador, en Economía).. Además, el Estado podría aumentar su gasto público, por ejemplo, mediante contratacion de obras de mantenimiento y conservación. De alguna manera, en periodos de depresión, el Estado actuaría como motor principal de la Economía hasta tanto la iniciativa privada estuviese en condiciones de comportarse como motor principal de la misma.

Para saber más.

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2 respuestas a ¿Capitalismo o comunismo?. En el punto medio está la virtud..

  1. Ricardo Fernández Coll "Richi" dijo:

    Interesante y comprensible, parece un buen principio para los no enseñados en la materia. Gracias.

    “Richi”

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