Introducción a la Contabilidad empresarial. Un breve repaso histórico de la evolución de la Contabilidad.


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INTRODUCCIÓN A LA CONTABILIDAD EMPRESARIAL. Un breve repaso histórico de la evolución de la Contabilidad.

Autor: Miguel Ángel Muñoz.
Primera versión: Marzo, 2017.
Tiempo de lectura estimado: 20 minutos.

El contenido de esta entrada del blog está dedicado a una Introducción a la Contabilidad empresarial y va destinado a internautas que sientan curiosidad por la Contabilidad en el mundo de la empresa, aunque contado de manera sencilla, alejada de la rigurosidad de los numerosos textos que tratan este tema de forma especializada. A los expertos en el tema, advertirles que no van a encontrar nada novedoso aquí. Este documento es de divulgación y es “free”, siempre y cuando menciones mi autoría. Para mayor información sobre Propiedad intelectual e industrial y derechos de autor de este blog, en general y de esta entrada, en particular, puedes consultar el Aviso legal de este blog.

Aunque existen muchas posibles definiciones de Contabilidad de la empresa, una definición clásica es la que la define como “un procedimiento para recoger, sistematizar, valorar y resumir los acontecimientos de la vida de la empresa, susceptibles de ser expresados en términos económicos” (Pérez–Carballo y Vela–Sastre, 1981, p. 60; ver “Referencias bibligráficas adicionales”, más abajo). Básicamente, la Contabilidad es un sistema de información para la toma de decisiones empresariales, como decidir si invertir o no en nuevos equipos informáticos o en nueva maquinaria o como decidir si contratar o no nuevos empleados para la empresa. También se puede considerar como una Técnica de Control de Gestión empresarial.

Puesto que se ha contemplado la Contabilidad como un sistema de información, se puede clasificar entonces en función de qué tipo de información registra. En  general, puede registrar dos tipos de información:

  1. Información procedente de los intercambios que la empresa realiza con el exterior (compras de materias primas a proveedores, ventas a clientes, préstamos bancarios, subvenciones de las administraciones públicas, etc.). A este tipo de Contabilidad se la denomina Contabilidad General o Externa.

    Imagen original:
    contablesmadrid.com/servicios/contabilidad-externa/
  2. Información procedente exclusivamente del interior de la empresa (paso de productos entre departamentos, consumo de energía de un área, nivel de repuestos en el almacén, etc.). Este tipo de Contabilidad se denomina Contabilidad Interna, Contabilidad de Costes o Contabilidad Analítica.

Otra clasificación posible estaría basada en los destinatarios de la información. Simplificando, se pueden establecer dos grupos de personas a los que va dirigida la información recabada por la contabilidad:

  1. Personas que son responsables de la gestión de -es decir, de la toma de decisiones en- la empresa. Entre otros, los jefes de departamento, el director, el CEO (Chief Executive Officer), etc.

  2. Personas que no son responsables de la gestión de la empresa, pero que tienen legítimo derecho a saber qué sucede en la empresa, entre las que se encuentran

  • el socio propietario o socios propietarios de la empresa.

  • Los prestamistas y proveedores de la empresa, con objeto de decidir si conceder nuevos créditos y en qué condiciones.

  • Las Administraciones Públicas, ya sea por interés en la recaudación de los impuestos relacionados con la empresa (IVA, impuestos sobre beneficios, IAE, etc.), ya sea para elaborar la política económica, por ejemplo, la referente al establecimiento de los tipos de interés oficiales.

  • Los empleados, directamente o a través de sus representantes (sindicatos).

  • Etc.

Según esto, la Contabilidad se puede dividir en dos grupos, dependiendo de a quién va dirigida la información que suministra. Cuando va dirigida a personas responsables de la gestión de la empresa, se habla de Contabilidad para Dirección o Contabilidad de Gestión. En cambio, cuando va dirigida a personas no responsables de la gestión de la empresa, se habla de Contabilidad Financiera.

A efectos prácticos, puede identificarse la Contabilidad Externa o General con la Financiera.

Por otra parte, en los inicios del siglo XIX nació la industria textil y también empezó a aparecer el concepto de Contabilidad de Gestión. Kaplan y Atkinson (1989, páginas 1 y siguientes) repasan el origen de los sistemas de Contabilidad de Gestión y de Contabilidad de Costes. El trabajo de Kaplan y Atkinson resume el material presentado por Johnson y Kaplan (1987) y Kaplan (1984) sobre la evolución de la Contabilidad de Gestión. No se va a presentar aquí un estudio detallado de esta evolución histórica. Si estás interesado en profundizar en esta perspectiva histórica puedes hacerlo en Kaplan (1984), en la bibliografía citada allí, en el artículo de Garner (1947) o en la tesis doctoral realizada por Vollmers (1994).

Un salto importante en la Contabilidad tuvo lugar aproximadamente en los años 30 del pasado siglo en los Estados Unidos con la aparición de las auditorías, tratando de buscar una información económico-financiera objetiva. Los auditores asignaban costes a los productos mediante la naciente Contabilidad de Costes. Actualmente, la delimitación de la Contabilidad de Costes de la Contabilidad de Gestión es bastante problemática (Sáez-Torrecilla, 1994, página 3).

El destino de la información condiciona la forma que va a tener esa información. Cuando la información vaya dirigida a personas del interior de la empresa, se elaborará como cada responsable crea más oportuno, atendiendo a la mayor eficiencia posible (omitiendo información que es conocida o que no sea particularmente relevante en el contexto de una decisión determinada). Sin embargo, cuando la información va dirigida a personas ajenas a la empresa, debe estar redactada de tal forma que sea inteligible por todo el mundo, y estar estructurada de una forma predefinida, con un formato y unos requerimientos determinados. Lo que se intentará es la estandarización, aunque sea a costa de sacrificar una mayor eficiencia. De este modo, la Contabilidad Externa, Financiera o General está regulada legalmente; en España mediante el denominado Plan General de Contabilidad, cuya normativa vigente es la descrita a) por el Real Decreto 1514/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el Plan General de Contabilidad, y b) por el Real Decreto 1515/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el Plan General de Contabilidad de Pequeñas y Medianas Empresas y los criterios contables específicos para microempresas. Si estás interesado en ampliar conocimientos sobre el Plan General de Contabilidad español puedes hacerlo en, por ejemplo, Omeñaca-García, 2008.

UN BREVE REPASO HISTÓRICO DE LA EVOLUCIÓN DE LA CONTABILIDAD.

El primer tratado sobre Contabilidad fue publicado en 1494 por un fraile italiano llamado Luca Paccioli. El Tractatus XI de su obra, titulada Summa de arithmética, geometría, proportioni et proporcionalitá, está considerado por los historiadores como el punto de partida de esta rama del conocimiento humano, si bien algunos autores (Pérez–Carballo y Vela–Sastre, 1981, p. 57) sitúan este punto de partida en el manuscrito de 1458 titulado Della mercatura o del Mercante perfetto, escrito por Benedetto Cotangli.

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apprendre-math.info/espagnol/historyDetail.htm?id=Pacioli

En cualquier caso, parece lógico que la práctica mercantil de los mercaderes genoveses, florentinos y venecianos del Renacimiento hiciese necesario algún sistema de registro de las transacciones comerciales realizadas. Paccioli reflejó en su obra cómo los comerciantes italianos llevaban sus cuentas mediante un método de contabilidad denominado “contabilidad por partida doble”. La difusión de la obra de Paccioli permitió a los comerciantes conocer mejor la situación económico–financiera de su negocio y también les ayudó en la toma de decisiones.

La contabilidad inicialmente estaba destinada a reflejar los intercambios de la empresa con el exterior, siendo habitual en la actualidad calificar a esta Contabilidad como General o Externa, tal y como se comenta más arriba en esta entrada del blog.

Como se comenta más arriba, en los inicios del siglo XIX nace la industria textil y también empieza a aparecer el concepto de Contabilidad de Gestión. Con el nacimiento de la industria textil empieza el deseo por parte de los directivos de empresas de valorar la eficiencia de los procesos internos de fabricación mediante una serie de medidores. En el caso de las fábricas textiles un medidor típico era el coste por metro de tela confeccionada. Otras industrias florecientes en el siglo XIX, como la del ferrocarril, utilizaron el coste por miles de pasajeros y en la industria del acero empezó a aparecer la necesidad de conocer con precisión el coste de los materiales y el coste de la mano de obra en cada departamento, con objeto de tomar decisiones de forma correcta.

La siguiente etapa en el desarrollo de la Contabilidad de Gestión comienza con el nacimiento de la industria de la mecanización de metales en la mitad del siglo XIX. Este sector de la industria presentaba una serie de características distintas a las de industrias citadas con anterioridad: gran variedad de productos, volumen de fabricación de cada producto relativamente pequeño y distribuciones en planta de las fábricas, en las que se agrupaba en secciones o departamentos las máquinas semejantes. En estos entornos de fabricación, medidores como el coste por unidad producida se mostraban inadecuados como instrumentos de gestión. Este vacío fue cubierto por las aportaciones de un grupo de ingenieros mecánicos de principios del siglo XX, en especial, Frederick Winslow Taylor, considerado como el “padre de la administración científica del trabajo”. Es en este contexto donde nacen conceptos tales como el sistema de costes estándar, la ROI (“Return On Investment”, en inglés o Retorno Sobre la Inversión) y donde aparece también el problema de asignación de los costes indirectos a los productos. El lector interesado en profundizar en estos conceptos puede consultar el texto de Pérez–Carballo y Vela–Sastre (1981, páginas 325, 222 y capítulo 8, respectivamente).

Como también se comenta más arriba, un salto importante en la Contabilidad tuvo lugar aproximadamente en los años 30 del pasado siglo en los Estados Unidos con la aparición de las auditorías y el nacimiento de la Contabilidad de Costes.

Durante los años 30, 40 y 50 del siglo XX el mundo académico empezó a utilizar un nuevo sistema de costes para la toma de decisiones: el Sistema de Costes Variables, conocido en la literatura en inglés como “Direct Costing System”. El lector interesado en este concepto puede profundizar en Pérez–Carballo y Vela–Sastre, (1981, pp. 333 y sigs.).

A partir de los años 50 y 60 empiezan a introducirse desde el mundo académico modelos matemáticos para la toma de decisiones basados en la Contabilidad de Costes.

En cuanto a la evolución histórica de la Contabilidad en España, remitimos al lector interesado a AECA (1996), volumen que contiene las ponencias presentadas en el Encuentro de Trabajo EN TORNO A LA ELABORACIÓN DE UNA HISTORIA DE LA CONTABILIDAD EN ESPAÑA.


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aeca.es/old/pub/monog/entornoelaboracion.htm

Por otra parte, en un entorno globalizado como el actual, merecen especial reseña las NIIF-NIC. Las NIIF son las siglas de Normas Internacionales de Información Financiera, conocidas en inglés como IFRS (International Financial Reporting Standards).

Las IFRSs se diseñaron como un lenguaje global en materia de negocios, de manera que las cuentas empresariales fueran inteligibles y comparables, independientemente del país en que se analizaran dichas cuentas. Las IFRSs comenzaron con una tentativa de armonizar la Contabilidad en los países integrantes de la Unión Europea, aunque la idea de la armonización contable se extendió rápidamente por todo el mundo. Su nombre original era, en inglés, International Accounting Standards, y, aún hoy en día, a las IFRSs se las denomina con su nombre original: IASs. El nombre, en español, de las IASs es el de NIC, Normas Internacionales de Contabilidad.

Las IFRSs se complementan con las IFRICs (International Financial Reporting Interpretations Committee standards) y con las SICs (Standing Interpretations Committee standards).

Puedes encontrar una lista de IFRSs (IFRSs propiamente dichas, IASs, IFRICs y SICs), por ejemplo, aquí.

Es de resaltar también el acuerdo, llamado Norwalk Agreement, con el que se pretende una convergencia entre los cuerpos de normas IFRSs y las del órgano emisor estadounidense, lo que supondría un gran avance en la verdadera armonización contable internacional.

Para saber más. Referencias bibliográficas adicionales.

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